Un fregadero de cocina que desagua lentamente —o que directamente no desagua— es uno de los problemas domésticos más comunes. La grasa acumulada, los restos de comida y los residuos de jabón suelen ser los principales culpables. Antes de llamar a un profesional, hay varios métodos caseros que puedes probar. Te los explicamos paso a paso.
1. Agua caliente
Es el método más sencillo y, a veces, suficiente para atascos leves causados por grasa acumulada.
- Pon a hervir un par de litros de agua.
- Viértela poco a poco por el desagüe, dejando pausas de unos segundos entre cada vertido.
- La grasa solidificada en las paredes de la tubería se irá derritiendo y arrastrando hacia abajo.
Precaución: si tu instalación tiene tuberías de PVC, evita el agua hirviendo directa y usa agua muy caliente pero no en ebullición, para no dañar el material.
2. Bicarbonato y vinagre
Un clásico remedio casero que combina una reacción química para aflojar la suciedad.
- Vierte medio vaso de bicarbonato de sodio por el desagüe.
- A continuación, añade medio vaso de vinagre blanco.
- La mezcla burbujeará: tapa el desagüe (con un trapo húmedo, por ejemplo) y deja actuar entre 15 y 30 minutos.
- Enjuaga con agua caliente para arrastrar los residuos disueltos.
3. Desatascador manual (ventosa)
La ventosa de toda la vida sigue siendo muy eficaz para atascos que ya bloquean el paso del agua.
- Tapa el rebosadero del fregadero (el pequeño orificio superior) con un trapo húmedo, si lo tiene, para que la ventosa haga bien el vacío.
- Añade un poco de agua al fregadero, lo suficiente para cubrir la copa de la ventosa.
- Coloca la ventosa sobre el desagüe y bombea con fuerza varias veces, hacia arriba y hacia abajo.
- Retira la ventosa de golpe en el último movimiento; si el agua empieza a bajar, el atasco se ha liberado.
4. Sifón: revisar y limpiar
Si los métodos anteriores no funcionan, es probable que el atasco esté en el sifón (el tubo curvo bajo el fregadero).
- Coloca un cubo debajo del sifón para recoger el agua que caiga.
- Afloja las tuercas que sujetan el sifón (normalmente se pueden desenroscar a mano o con unos alicates).
- Retira el sifón y límpialo de restos acumulados con un cepillo.
- Vuelve a montarlo asegurándote de que las juntas queden bien ajustadas para evitar fugas.
5. Sonda o espiral desatascadora
Para atascos más profundos, dentro de la tubería y no solo en el sifón, una sonda flexible (también llamada «serpiente» o espiral) permite llegar más lejos.
- Introduce la sonda por el desagüe, girando el mango a medida que avanza.
- Cuando notes resistencia, sigue girando con suavidad para que la punta enganche o rompa el atasco.
- Retira la sonda despacio y comprueba si arrastra restos.
- Enjuaga con agua caliente para terminar de limpiar la tubería.
¿Cuándo llamar a un profesional?
Si has probado estos métodos y el problema persiste, es probable que el atasco esté más adentro de la instalación, sea más complejo de lo habitual, o exista otro problema de fondo (una tubería mal instalada, raíces en el alcantarillado, acumulación antigua muy compactada, etc.). Insistir con productos químicos agresivos o herramientas caseras en estos casos puede incluso dañar las tuberías y salir más caro a la larga.
En Desatascos Seven somos profesionales con experiencia en desatascos de todo tipo, y contamos con equipos especializados (cámaras de inspección, máquinas de presión de agua, sondas eléctricas) que resuelven el problema de raíz, sin dañar tu instalación. Atendemos urgencias las 24 horas del día, los 365 días del año, en toda la provincia de Barcelona.
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